La leyenda de un misterioso monstruo que chupa la sangre del ganado se extendió desde mediados de los años 90 por México, el sudoeste de Estados Unidos e incluso China, cuando se denunció por primera vez la existencia de chupacabras en Puerto Rico. Desde entonces, se han reportado supuestos casos en lugares tan lejanos a la isla como Maine, al noreste de Estados Unidos, y Chile, e incluso en países como Rusia y Filipinas. Su fama en la cultura popular no se extingue y en 2023 el cineasta mexicano Jonás Cuarón estrenó Chupa, una nueva visión del ser mitológico. ¿Pero que hay de cierto y que es ficción detrás de la leyenda del chupacabras?
Bautizado en honor a sus hábitos de alimentarse de sangre atacando a animales domésticos en zonas rurales, especialmente cabras, la leyenda de esta criatura es conocida por succionar toda la sangre del cuerpo del animal. Sus descripciones físicas varían, pero comúnmente se describe como una criatura pesada, del tamaño de un oso pequeño y con una hilera de espinas abarcando desde el cuello hasta la base de la cola.
También se puede oír sobre su presencia hablando de una criatura de un metro de longitud, parecida a un reptil de piel escamosa color gris verdoso y espinas. Su cuerpo parece el de un animal que al estar de pie o saltar guarda cierta similitud con un canguro. Sin embargo, también se escuchó durante años una descripción menos común del chupacabras es la de una raza extraña de perro salvaje. Leyenda sacada de internet
Duende No hay una sola persona que no haya escuchado hablar sobre los duendes. Esas pequeñas criaturas con las que las madres amedrentan a los niños: “Te van a llevar los duendes”. Los duendes son unos pequeños hombres en miniatura que miden como medio metro de altura, usan boina grande y visten lujosamente, con trajes de colores. La mayor parte del tiempo andan juntos. Andan por los potreros, cafetales y caminos solitarios, no les importa si es noche o de día con tal de andar vagabundos. Al visitar una casa se hacen invisibles, molestan demasiado, echando cochinadas en las comidas, tiran lo que se encuentre en sus manos. Pero lo que más persiguen es a los niños de corta edad, los engañan con confites y juguetes bonitos; así se los llevan de sus casas para perderlos. Si el niño no quiere irse, se lo llevan a la fuerza; aunque llore o grite. Una vez un señor, quién me merece todo respeto, contó que una noche, cuando él iba a caballo con otro amigo vio saltar un chiquito a la orilla del ...
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